Leer la parcela
Analizamos orientación solar, viento, pendientes, privacidad y puntos de agua. También localizamos raíces, muros, pavimentos existentes y accesos de servicio. Así distinguimos lo que conviene conservar, corregir o retirar antes de dibujar la nueva distribución.


Criterios de decisión
Decide con contexto
Planificar no significa llenar el jardín de elementos. Significa entender qué necesita cada parte de la parcela y qué consecuencias tiene cada elección. Estas situaciones ayudan a revisar el proyecto con una mirada práctica antes de pasar a compras, obra o plantación.
Cuando falta sombra
Priorizamos orientación, pérgolas, árboles adecuados y zonas de estancia antes de elegir mobiliario. La sombra se diseña como parte de la distribución, no como un accesorio añadido al final.
Cuando el agua preocupa
Relacionamos especies, sectores de riego, tipo de suelo y drenaje. El objetivo es evitar superficies que acumulen agua y seleccionar plantas compatibles con el tiempo real disponible para su cuidado.
Cuando hay poco espacio
Concentramos funciones en piezas bien conectadas: una terraza útil, almacenamiento discreto y vegetación vertical o estructural. Cada metro debe facilitar una actividad concreta o mejorar la privacidad.
Cuando el presupuesto es limitado
Ordenamos el proyecto por impacto y dependencia: primero pendientes, drenaje y recorridos; después plantación, iluminación y detalles. Esta secuencia permite construir por etapas sin rehacer lo ya ejecutado.
La revisión combina información de la parcela, uso cotidiano y capacidad de mantenimiento. También deja claras las decisiones que pueden esperar y las que conviene cerrar desde el principio, como cotas, evacuación de agua, puntos eléctricos y ubicación del riego.